lunes, 4 de junio de 2012








Seis pasos para dejar los malos

hábitos personales


Los hábitos son acciones que tienen un efecto directo en nuestra vida y que realizamos de     forma metódica y constante. Ese efecto puede ser favorable o desfavorable, según el fin que queramos lograr y las conductas que adoptemos para fomentarlos.

Podemos enfrentar situaciones desagradables que queremos olvidar, por ello buscamos         remedios de rápida acción y por ello adoptamos malos hábitos que tienen un efecto nocivo para nuestro ser.

Un factor adicional: las emociones como el  sufrimiento, la depresión y la frustración son   perfectos para generar malos hábitos. Al sentir estás emociones somos más vulnerables a hacer  pequeños cambios para encontrar tranquilidad o satisfacción inmediata. Cambios, que en el  momento no pensamos que pueden volverse   parte de nuestra rutina, pero que sorprendentemente son aprendidos con velocidad y luego son increíblemente difíciles de dejar.

Para revertir los efectos del hábito adverso, debemos seguir estos simples pasos:

1. Aceptación: debes identificar el mal hábito, tener claridad de su existencia y de las razones por las cuales lo adquiriste.

2. Conciencia: debes identificar la emoción que te hace sentir así, reconocer el mal que te está afectando, lo que produce en ti y lo mal que te sientes cuando ocurre.

3. Visualización: tener claro y convencerte de lo que quieres lograr, a donde quieres llegar y  ponerte un objetivo. Siente la sensación de bienestar que experimentarás cuando lo anules. Piensa y visualízate en el futuro sin él.

4. Tomar la decisión: definir con exactitud   cuáles son los pasos a seguir, cuáles son los
compromisos que estás dispuesto a asumir, cuál será el camino de vuelta a la tranquilidad.

5. Fuerza de voluntad: tener la firme convicción de que puedes, con la confianza en que no  darás marcha atrás. Con fe en tu carácter y en la capacidad de sostenerte en tu decisión, de que lo que estás realizando para evitar un mal hábito no volverás a cometerlo.

6. Tomar acción: no lo dejes para después, no le des más tiempo para que se arraigue en ti,  actúa inmediatamente y sé persistente para lograr el resultado que esperas.

Sugerencia: Comienza poco a poco, integra una lista de 10 hábitos que disfrutas o disfrutarías renovarlos. Comienza por el primero y enfócate en uno a la vez.
 
Por ejemplo:

-Hábito de tiempo. Si acostumbras llegar tarde a una cita, una noche antes programa tu reloj para despertar más temprano y por ende salir más temprano de casa.

-Hábito de salud: pondré todo de mi parte para desayunar más sano y balanceado; y al salir de la oficina caminaré de 20 a 30 minutos cada día.

Es importante ponerse en acción y comprometerse con al menos 2 hábitos, buscar mejorarlos  poco a poco y premiarte una vez que cumplas tu objetivo de mejorarlos. ¿Cómo te premiarías?

Es momento de dejar aquellos hábitos que te afectan o te causan alguna insatisfacción, ya sea a corto o largo plazo, e incorporar a tu rutina aquellos que te hagan sentir mejor en el día a día, que contribuyan a la plenitud en tu vida y que impulsen tu camino al crecimiento continuo.
 
“Sea que nos guste o no nos guste, todo lo que está sucediendo en este momento es producto de las decisiones que tomamos en el pasado”.     

-Depack Chopra-



No hay comentarios:

Publicar un comentario