viernes, 10 de agosto de 2012







1 Minuto de Aprendizaje




“Las buenas intenciones no tienen precio”

Saber dar es importante pero saber recibir
 aún lo es más.




Es común hablar de dar, de ofrecer y de compartir; sobretodo en épocas tan difíciles. Hay familias, amigos, vecinos que se unen para apoyarse en cualquier situación que tengan buscan algún consejo, apoyo en búsqueda de empleos. El poder dar y ayudar, generalmente nos hace sentir bien.


Pero ¿qué pasa cuando estamos del otro lado y tenemos que recibir? ¿Somos capaces de aceptar lo que se nos ofrece y sentirnos cómodos?


Poder tomar un regalo o una ayuda que nos brindan es otra manera de sentir que no estamos solos y que no importa que tan difícil o dolorosa sea la situación que estemos pasando, hay alguien que nos apoya y nos valora.


Saber recibir con gusto es un acto que implica humildad, aprecio y gratitud.


Aceptando regalos no solo materiales y hacerlo con gusto, porque saber recibir es importante.



Y ¿cómo aceptarlos? siendo agradecido, dando apertura a ello, aceptando y siendo noble, porque el recibir se hace por gusto y no por obligación.

1. A veces recibir también es una forma de dar. Al poder crear una oportunidad para los otros de dar con gusto por medio de acciones o regalos que ellos también alguna vez también recibieron, les damos la posibilidad de sentirse útiles, valioso y apreciados.


2. Es necesario dar y recibir constantemente para mantener el equilibrio del universo. La vida cambia constantemente y otro día será nuestro turno de dar, así que hay que saber recibir con alegría y aprender las lecciones que nos ofrecen.


3. La gratitud sincera nos recuerda que la vida no nos debe nada. Cuando se elimina el sentimiento del derecho a merecer, nos llenamos espiritualmente de aprecio y se crea una conciencia de hermandad y felicidad.



"Gracias…es una de las palabras más simples y a su vez más poderosas que una persona puede recitar, sale del corazón y llena a todo su alrededor”

No hay comentarios:

Publicar un comentario