viernes, 9 de marzo de 2012






Un Minuto de Aprendizaje
Recomendaciones para vivir sana y felizmente



Actívate. practica ejercicios sencillos como: caminar, estirarte, nadar o correr, esto te llena de vitalidad, mejora tus niveles energéticos , tu salud y te mantiene de buen humor.


Desayuna bien. el desayuno es el alimento mas importante del día, desayunar te da energía y te ayuda a concentrarte en el desempeño de tus actividades. 


Agradece y valora. escribe el nombre de cuatro personas, tres cosas y actividades que valores  de ellos y agradéceles que te hagan sentir feliz. Si cada día agregas una persona y lo que valoras de ella en tu lista de gratitud y valor, harás más armónicas tus relaciones.


Practica la relajación.  una técnica sencilla y efectiva para relajar tu cuerpo y mente es cerrar tus ojos, inhalar y exhalar  lenta y prolongadamente.  Con los ojos cerrados y con un ritmo de respiración constante, realiza una cuenta regresiva del cincuenta al uno y relaja tu cuerpo desde la cabeza a los pies. 


Siente, piensa y actúa asertivamente. enfócate en los medios que te permitan lograr lo que deseas, expresa tu voluntad y deja fluir tus emociones y pensamientos.

jueves, 8 de marzo de 2012




¿Qué hacer para formar los mejores equipos de trabajo?
(parte I)

Dentro de una empresa, todos los días trabajamos alineados a cumplir un propósito, cualquiera que sea nuestro rol.

Todos tenemos responsabilidades, obligaciones y la tarea de optimizar recursos humanos, económicos o materiales cada vez más escasos. Es entonces cuando empezamos a generar estrategias, siempre teniendo claro que los mejores resultados se obtienen por medio de equipos de trabajo. ¿Pero qué sucede cuando unimos a los mejores talentos para sacar adelante proyectos estratégicos?


¿Sabemos trabajar en equipo? ¿Nos cercioramos de que la gente realmente sabe hacerlo? Nos gusta creer que sí, no podemos confirmar los resultados.

Al poco tiempo de ser asignados los objetivos, vemos que se crea una dinámica de equipo. Pero está por si misma, no asegura nada: puede tanto dar excelentes resultados como llevar a la cancelación del proyecto.  Entonces para lograr la meta buscada, es necesario cumplir con los siguientes pasos:

1. Definir qué personas son las que mejor se complementan; no las que mejor se entienden a nivel personal, sino cuáles por sus habilidades y fortalezas sabrán generar sinergia.

2. Analizar cuál es el cargo que actualmente ocupan, con base en su experiencia, pero sobre todo en su mentalidad de afrontar nuevos retos. Así sabremos si están preparados.

3. ¿Qué papel juegan dentro de la empresa? ¿Se generará competencia o se generará equipo? para resolver esta interrogante debemos conocerlos como personas y no como colaboradores.

lunes, 13 de febrero de 2012




Conversaciones Difíciles

A nadie le gusta involucrarse en conversaciones “difíciles” donde hay en juego dinero, bienestar emocional o relaciones. El encararlas con decisión y habilidad nos da una gran ventaja competitiva.  En el mundo de los negocios los ejemplos más comunes son hacer una evaluación negativa, dar malas noticias, gestionar un equipo disfuncional, tomar decisiones en las que las partes interesadas tienen opiniones diferentes.

Cuando sucede esto todos adoptamos un rol y no toleramos ser cuestionados. Los sentimientos de las personas influyen de manera negativa en la posibilidad de alcanzar acuerdos exitosos ¿Cómo actuar en esos casos? la clave, reside en escuchar lo positivo del otro, evitar las imposiciones y, desde ese punto de partida, encontrar el modo de avanzar:

En las conversaciones difíciles ponemos en juego:
· primer componente: es la esencia de la conversación; es decir, de ¿qué estamos hablando?
· segundo componente: se relaciona con lo que cada persona está sintiendo
· y el tercero con la identidad.

¿Eso quiere decir las conversaciones difíciles ponen a prueba nuestra identidad? Todos nos reconocemos de alguna manera: “Soy un trabajador esforzado”, “soy un jefe solidario”, “soy un padre afectuoso”, las conversaciones más difíciles son las que ponen en riesgo la imagen que tenemos de nosotros.

¿Cómo deberían tratarse los sentimientos en las conversaciones difíciles? ¿Deberíamos reprimirlos o expresarlos? Depende del propósito que persigamos. Evitar y reprimir los sentimientos nos hace menos eficientes, es mucho mejor expresar lo que sentimos.

Para ciertas personas, el problema no es expresar sus sentimientos, sino ¿cómo reprimirlos? Cuando intentamos ocultar nuestros sentimientos, éstos se manifiestan en nuestro lenguaje corporal, tono de voz o expresión facial, lo cual complica el problema. La solución no está en esconder lo que sentimos, sino en hablar más explícitamente de nuestro estilo de personalidad.

Si te dicen “trabajar contigo es difícil”, habrá que conocer las expectativas de mis colegas, no sentirse agredido o frustrado, y aunque un colega así lo exprese, no tomárselo personal, sino buscar soluciones.

Guía para conversaciones difíciles:

Paso 1: Recorre las tres conversaciones:


Clarifica lo sucedido:

¿Cuáles podrían ser las intenciones de la otra persona? ¿Qué es lo que cada parte aportó al problema? ¿De donde viene su versión (información, experiencia, reglas)? Y la versión de la otra persona ¿Qué impacto tuvo está situación en mi?


Entiende y acepta tus emociones:

Atrévete a explorar y reconocer cada emoción que experimentes.
Consolida tu identidad:

¿Qué necesito aceptar para afirmar mi identidad? ¿Qué hay en juego sobre ti mismo?

Paso 2: Verifica tus propósitos y decide si plantearás o no el problema.

Propósitos: ¿Qué esperas lograr con la conversación? Si es necesario cambiar tu postura para respaldar el aprendizaje, las acciones compartidas y la resolución de problemas.

Comparte tus propósitos, invita a la persona a resolver la situación en conjunto y llegar a acuerdos mutuos.

Paso 3: Explora tu versión y la de otra persona.

Escucha la versión de la otra persona sobre lo que sucedió.
Formula preguntas, que hay detrás de las discusiones y acusaciones.
Comparte tu experiencia, reformula las frases para ver si te expresaste con claridad y reformula para mantener el rumbo.

 Resolución del problema: Busca estándares de lo que debería de suceder, ten en cuenta la norma del cuidado mutuo, las relaciones que van siempre en una misma dirección rara vez duran.

Establece reglas en conjunto para mantener el diálogo abierto mientras se avanza.

Identifica lo que ha aportado cada uno,  busca la manera de resolver el problema y reúne las lecciones aprendidas.

 En una conversación difícil no se trata de ganar, persuadir o dominar, sino de entender “como podemos, en conjunto, manejar mejor esa diferencia.”

No hace falta un mediador para resolver un conflicto, cualquiera puede asumir el rol, al pensar solo en la manera de avanzar.

martes, 24 de enero de 2012




7 estrategias para aprender a organizarte y descubrir cómo aprovechar tu tiempo


Si alguna vez has sentido que el día se te va en acciones con poca o ninguna relación con lo que en verdad quieres lograr en tu vida, este artículo es de tu interés.
Las siguientes estrategias te ayudarán aprovechar mejor tu tiempo para establecer un orden y fijar prioridades en esas acciones que realizas durante el día y semana. Cómo aprovechar mejor tu tiempo:
1. Cambia tu conversación interna: El tiempo es interpretación de cómo manejas y distribuyes las acciones que ejecutas día a día.

Si dices “no tengo tiempo”, estas dando por sentado que vives fuera de ti y que no tienes control sobre él.

Si en lugar de eso mejor dices “me haré tiempo”, esto te coloca en posición protagonista para encontrar la manera en que si lo tendrás.

2. Identifica que es lo más importante para ti: Haz un recuento de lo que quieres en tu vida. En la rutina del vivir nos desconectamos de lo que realmente es importante, de la brújula que debe guiarnos hacia lo que nos dicta el alma. Si no detectas qué es lo más importante para ti, puede ser que en el día a día lo único que generes sean sentimientos de insatisfacción, vacío, frustración y desánimo.

3. Analiza cómo se desarrolla tu semana actualmente: Enfócate en los días de la semana que ya pasaron y analízalos uno por uno. Escribe cómo has distribuido  el tiempo y las acciones, y determina el sentido de ellas; implica preguntarse ¿para qué la hice? Puedes ayudarte escribiendo el análisis de cada día de la semana.

4. Toma una decisión y despliega el cambio: Contrasta el punto 3 con el punto 2 y determina los cambios que necesitas hacer de manera que la nueva disposición de tu tiempo y acciones coincidan con lo que has reconocido en el paso 2. Puede que en este punto tengas que pedir ayuda o apoyo de algún recurso.
La mayoría de las personas estarán ávidas de ayudarte si te animas a pedir.
 
5. Elige un día a la semana para planificar: Puedes escribir el Plan en un archivo de Excel y un domingo diseñar tu semana. Anota en forma de lista y sin muchos detalles todas las metas que deseas cumplir en la semana, esto te permitirá tener un mapa mental de lo que esperas ocurra, no solo debes enfocarte en la lista sino usarla como guía. Te recomendamos también escribir con letras grandes, cuál es tu propósito más importante lo que nace del trabajo que habrás realizado.

6. Actualízate diariamente: Al comienzo de cada día tomate sólo unos minutos para revisar la lista semanal y lo que corresponde a ese día para evaluar cómo te sientes con respecto a esas metas que te has fijado. Actualiza lo que haga falta y emprende el día animadamente con la mente y corazón puestos en tareas elegidas. Esto te ayudará a sentir que avanzas. No olvides que todo gran logro se compone de muchas pequeñas metas y/o acciones que ejecutas hasta alcanzarlo.

7. Obsérvate al final de la semana: Tómate unos momentos para revisar cómo se ha desarrollado la semana en tiempo y acciones. ¿Qué objetivos has cumplido y cuáles no? ¿Qué fue lo que te frenó al momento de alcanzar tus metas? Dedica algunos momentos para idear maneras y evitar obstáculos que impidan cumplir esos propósitos.


Estas siete estrategias te ayudarán a sentirte motivado y estarás consciente de lo que estás haciendo y para qué lo estás haciendo. Sentirás que avanzas al reconocer todas las acciones que realizas. No esperes más y aplica estos pasos durante un mes y veras que tan bien se cumplen tus planes.

"El tiempo es uno de los bienes más preciados que tienes y que debes aprovechar en la vida”.