lunes, 2 de julio de 2012




Inspirando a la Mejora


Trabajo en Equipo


 
El trabajo en equipo implica trabajar en cooperación con otros de una manera coordinada y en   armonía, aprovechando las fortalezas y potencializándose a favor del equipo a través de la sinergia.


Un buen trabajo en equipo no genera resultados o logros independientes, ni ambientes competitivos, protagonismos o rivalidades internas; por el contrario, garantiza un logro como equipo, un  crecimiento personal de todos los integrantes y un ambiente laboral en el que todos se sienten como familia, se generan grandes lazos y es muy  probable que surjan buenas amistades.
 
 
Algunos aspectos fundamentales para el trabajo en equipo son:
La condición fundamental siempre será el  Trabajo bien hecho que garantice la confianza, evite la supervisión y revisión del trabajo entre sus integrantes y dentro del equipo siempre exista el profesionalismo.

Claridad y conocimiento por parte de todos los involucrados, de los objetivos y metas planteados para el equipo designado. 

Que exista una excelente y constante comunicación dentro del equipo.

Actitud y disponibilidad para la generación de un ambiente de trabajo cordial y amistoso, exista siempre un profundo respeto, es importante el sentido de pertenencia al equipo, como compromiso por parte de cada miembro que conforma el Equipo.

Valoración, reconocimiento y aceptación explicito del conocimiento, la experiencia y las habilidades de todos los miembros.

Nunca hablar en primera persona pues los logros y fracasos son de Todos. Lo importante siempre será hablar de Nosotros.Crear sinergia pensar en función del equipo y no en función del logro personal .
 
 
Los logros y resultados de un equipo siempre son mayores que la suma de los logros y     resultados individuales de sus integrantes. Con el compromiso de confiar algunas de mis acciones y actividades a mis compañeros, por que sé que son fuertes en ese aspecto; y a su vez, ellos me confían algunas de sus actividades para que yo las realice, ya que soy fuerte y especialista en mi tema. La sinergia bajo el precepto del trabajo bien hecho,  incrementa la eficiencia, la eficacia y la efectividad, y fortalece día a día la confianza y el respeto entre los involucrados en ella.

Por último, y como condición propia de  cualquier equipo, es indispensable la  valoración, receptividad y apoyo de las ideas, sugerencias, y aportes de los otros, teniendo una actitud empática y abierta ante todos los que formamos parte del equipo y con las personas con las que trabajamos.

“Actitud, amistad, misión clara y compartida, evaluación constante,  objetivo en común,  autentica comunicación,  está estructura cotidiana, creará un equipo autentico y eficiente”







viernes, 29 de junio de 2012








1 Minuto de Aprendizaje


“Miremos  la vida con otras gafas y vivámosla con un enfoque diferente”



Como personas estamos inmersos en una problemática cotidiana tan intensa, que se nos olvida el valor  esencial de la vida. El dinero es la medida de la satisfacción y en muchas ocasiones nuestra estabilidad emocional está en función de nuestra economía, incluso a veces la salud acaba rendida ante la búsqueda de este objetivo como única prioridad.


Sin embargo, si en algún momento nos dedicamos a disfrutar de este camino de vida , disfrutar la gratitud de encontrarnos con nuevas personas, con temas que te motiven a aprender, un proceso que siempre te hará más completo, un crecimiento que te abre otros horizontes, te enseña a mirar las cosas desde otras perspectivas que antes desconocías.


Y  si te colocas esas nuevas gafas, se valoran cosas que antes podían pasar desapercibidas. La vida nos   otorga la invaluable oportunidad del tiempo para aprender de algo nuevo, tiempo para leer, para mirar un paisaje.  He aquí algunas maneras de enriquecer tu vida de manera cotidiana:

Escuchar música todos los días. La que te mueva los sentimientos, la que te haga aflorar tu lado humano, la que te inspire y te ponga feliz.

Ser Positivo.  Cuando tengas ante ti un escenario de duda, “piensa bien y acertarás” atrae el optimismo,    declara solo cosas buenas para tu vida.

Hablar bien de todos. Si una plática te encamina a juzgar o afectar a una persona, asegúrate de que sea  verdad lo que dirás y de que la persona esté presente para que argumente en su defensa; y si estos 2 factores no suceden mejor retírate.  Evita fomentar comentarios tóxicos,  la negatividad nos debilita y contamina.

Leer todos los días. Aunque sea un párrafo. Los libros traen riqueza interior y sacuden el ambiente viciado de las ideas. Leer enriquece tu vocabulario, tu conocimiento y tu acervo cultural.

Reír a diario. Reír es casi igual de importante que llorar. Ríe y llora lo más que puedas, la nobleza se basa en externar los sentimientos y  te hace liberar emociones.

Ser constante. Con aquellos que amas, por lo general lo que amas guarda sus razones, no ocultes tu afectos, sé alguien transparente.

Mantener despierto el interés. Siempre hay algo que aprender, a cualquier edad y condición. Deja que el espíritu se asome por tus ojos y por tu pensamiento. La inteligencia es curiosa, la ignorancia es perezosa.

Agradecer todos los días. Seamos agradecidos por todo lo que nos rodea, tanto circunstancias como      personas que nos ofrecen algo valioso de su vida. Agradece a la vida tu salud, tu familia, tu trabajo, tu condicional personal, etc. Piensa en el regalo invaluable que representa tu existencia.

Perdonar más. Evita guardar resentimientos y experiencias del pasado. La agresión, el dolor, la culpa y la ofensa son un regalo. Sé tu mismo y decide conscientemente si deseas recibir estos regalos, no guardes nada obscuro en tu corazón, ni remordimientos, ni arrepentimientos, ni envidias, ni frustraciones o apegos.

Demostrar tu amor. Demuestra cuán importante eres para ti mismo, regálate aquello que siempre quisiste, apapacha aquellos que amas, díselo, te sorprenderás de los resultados.

Justificarte menos. Aprende de tus errores, cuando los pasas por alto no se crece, mejor date cuenta de tu equivocación, acepta tu culpa y transfórmalo en una lección aprendida.

¡Haz que se vea fácil lo difícil!
Y enfócate a lo importante, ya que lo urgente puede esperar.






viernes, 8 de junio de 2012







1 Minuto de Aprendizaje




¿Cómo decirle a mi jefe que cometí un error y
necesito su ayuda?

 
Es más sencillo de lo que crees, si estás dispuesto a seguir estos 3 pasos,  puedes estar en camino de solucionar tu problema inmediatamente.

1 . Comunica la situación lo más rápido posible
Te invitamos a decir, comentar y plantear el problema lo más rápido posible. Evita esperar, olvídate de consultarlo con la almohada. En el momento que te encuentres con el problema o te des cuenta de que has cometido un error, en ese momento, toma acción y coméntalo de inmediato.

2. Comunica el error o problema tal como es
La claridad es fundamental, es necesario que tu jefe y tu equipo entiendan claramente que fue lo que sucedió, cómo sucedió y cuál fue el resultado. Evita tratar de adornar la situación, justificarla o buscar excusas. Enfócate en ser práctico y objetivo, en lugar de encontrar la manera más bonita de decirlo.

3. Sé propositivo
Acércate con una propuesta de mejora o de solución si es que la conoces, pide ayuda y lo que necesites para lograrlo, a fin de tomar responsabilidad y comenzar a corregir lo más pronto posible.
 
Como manejar la reacción del jefe o mí equipo.

No tomes la reacción de tu jefe o de tu equipo de manera personal. Conecta con tu sensación de haber hecho lo correcto, date cuenta que lo que estás comunicando en ese momento se sale de la expectativa de tu equipo y de tu jefe; es algo que no esperaban y ante eso puedes recibir diversas reacciones que no te es posible controlar, pero si evitar que te afecten personalmente.

Ten en cuenta que tu jefe a su vez tendrá que entregar cuentas a otra persona sobre la situación y que de inicio se preocupará de cómo hacerlo y de cómo comenzar a resolverlo junto contigo.

Recuerda que siempre será más funcional decir la verdad de inmediato, por dolorosa que esta sea. Es mucho mejor que vivir en agonía por esconder, desacreditar o tratar de disfrazar la situación y los hechos.

lunes, 4 de junio de 2012








Seis pasos para dejar los malos

hábitos personales


Los hábitos son acciones que tienen un efecto directo en nuestra vida y que realizamos de     forma metódica y constante. Ese efecto puede ser favorable o desfavorable, según el fin que queramos lograr y las conductas que adoptemos para fomentarlos.

Podemos enfrentar situaciones desagradables que queremos olvidar, por ello buscamos         remedios de rápida acción y por ello adoptamos malos hábitos que tienen un efecto nocivo para nuestro ser.

Un factor adicional: las emociones como el  sufrimiento, la depresión y la frustración son   perfectos para generar malos hábitos. Al sentir estás emociones somos más vulnerables a hacer  pequeños cambios para encontrar tranquilidad o satisfacción inmediata. Cambios, que en el  momento no pensamos que pueden volverse   parte de nuestra rutina, pero que sorprendentemente son aprendidos con velocidad y luego son increíblemente difíciles de dejar.

Para revertir los efectos del hábito adverso, debemos seguir estos simples pasos:

1. Aceptación: debes identificar el mal hábito, tener claridad de su existencia y de las razones por las cuales lo adquiriste.

2. Conciencia: debes identificar la emoción que te hace sentir así, reconocer el mal que te está afectando, lo que produce en ti y lo mal que te sientes cuando ocurre.

3. Visualización: tener claro y convencerte de lo que quieres lograr, a donde quieres llegar y  ponerte un objetivo. Siente la sensación de bienestar que experimentarás cuando lo anules. Piensa y visualízate en el futuro sin él.

4. Tomar la decisión: definir con exactitud   cuáles son los pasos a seguir, cuáles son los
compromisos que estás dispuesto a asumir, cuál será el camino de vuelta a la tranquilidad.

5. Fuerza de voluntad: tener la firme convicción de que puedes, con la confianza en que no  darás marcha atrás. Con fe en tu carácter y en la capacidad de sostenerte en tu decisión, de que lo que estás realizando para evitar un mal hábito no volverás a cometerlo.

6. Tomar acción: no lo dejes para después, no le des más tiempo para que se arraigue en ti,  actúa inmediatamente y sé persistente para lograr el resultado que esperas.

Sugerencia: Comienza poco a poco, integra una lista de 10 hábitos que disfrutas o disfrutarías renovarlos. Comienza por el primero y enfócate en uno a la vez.
 
Por ejemplo:

-Hábito de tiempo. Si acostumbras llegar tarde a una cita, una noche antes programa tu reloj para despertar más temprano y por ende salir más temprano de casa.

-Hábito de salud: pondré todo de mi parte para desayunar más sano y balanceado; y al salir de la oficina caminaré de 20 a 30 minutos cada día.

Es importante ponerse en acción y comprometerse con al menos 2 hábitos, buscar mejorarlos  poco a poco y premiarte una vez que cumplas tu objetivo de mejorarlos. ¿Cómo te premiarías?

Es momento de dejar aquellos hábitos que te afectan o te causan alguna insatisfacción, ya sea a corto o largo plazo, e incorporar a tu rutina aquellos que te hagan sentir mejor en el día a día, que contribuyan a la plenitud en tu vida y que impulsen tu camino al crecimiento continuo.
 
“Sea que nos guste o no nos guste, todo lo que está sucediendo en este momento es producto de las decisiones que tomamos en el pasado”.     

-Depack Chopra-