viernes, 30 de marzo de 2012




1 Minuto de Aprendizaje


 
El Arte de reinventarse

Si hoy despiertas y sientes que eres la misma persona de ayer, significa que no avanzaste en tu camino por la vida; más bien retrocediste. Quedarse en el mismo lugar implica, dar un paso atrás. La vida es movimiento, evolucionar, aprender, descubrir, encontrar una razón para seguir adelante. Eso es vivir, renacer, reinventarse…  ¿Cómo?:

· Nunca es tarde para decidir emprender un nuevo rumbo

· Haz lo mejor que puedas con lo que tienes, tomando en cuenta tu circunstancia presente.

· Adáptate a nuevos esquemas, nuevos retos, nuevos estilos de trabajo, nuevas personas.

· Enriquece tu capacidad de reinventarse y encontrar un nuevo camino por amor a la vida

· Nunca te des por vencido.

· Ten la confianza de que todo se dará en el momento oportuno.

¿Qué necesitas para reinventarte cada día?

Ingredientes:
· auto conocimiento
· aceptación
· búsqueda
· un plan de acción incluido
· aceptar tu realidad
· valor
· nuevos hábitos
· fe y confianza

Condimentos:
Buena disposición, paciencia y práctica continua.

Recomendación: Una vez que se inicie el proceso, no deberá darse marcha atrás. El camino puede ser difícil, pero el resultado siempre será muy valioso.

Modo de preparación:

1. Reinventarse o renovarse es un proceso individual. Su desarrollo se da en función de la relación íntima con uno mismo, con su fe y con el mundo que lo rodea. Es un proceso diario, que ubica a la persona en el presente y atrae la energía necesaria para lograr su transformación.

2. Toda persona que trabaja honestamente en sí misma obtiene lo que busca. A pesar de que es fácil darse por vencido y caer en la rutina, cuando se lucha por encontrar una mejor dirección en la vida, se crea una experiencia espiritual y emocional.

3. Conquistar los atributos negativos implica la posibilidad de descubrir el oro puro que todos llevamos dentro. Los aspectos en donde suele haber mayor dificultad corresponden a los puntos claves que    deben ser canalizados y controlados para transformarlos en áreas positivas, dominantes y que determinen el verdadero crecimiento personal.


Podemos vivir sin renovarnos cada día, pero esa existencia carecería de valor” -Anónimo-

jueves, 29 de marzo de 2012





Segunda Parte: ¿Qué hacer para ser mejor dentro de mi equipo de trabajo?



Trabajar en equipo trae siempre grandes beneficios: desde poder compartir  diversos puntos de vista, lograr mejore estándares de trabajo entre todos,  fortalecer el compromiso con nuestra empresa y potenciar nuestros talentos.

No obstante, trabajar en equipo es todo un reto, sobre todo cuando los que forman parte, difieren entre sí, no dan seguimiento a las actividades, no demuestran el mismo compromiso por lograr el resultado, o no se identifican con los objetivos trazados. Compartimos algunas recomendaciones para ser mejores dentro de nuestros equipos de trabajo:


viernes, 23 de marzo de 2012


Cómo conseguir lo imposible




Lograr un gran reto no es tarea fácil, por muy inalcanzable que lo veas, todo aquello que puedes imaginar lo puedes materializar; solo necesitas poner manos a la obra, en         ocasiones necesitamos pedir ayuda y contar con el apoyo de un equipo. En el camino  hacia tus sueños, sin duda encontrarás personas que como tú quieran lograr lo aparentemente inalcanzable.
Para lograr lo extraordinario solo necesitas dar esa dosis extra de dedicación, esfuerzo, y rodearte de gente que también se comprometa con tu meta.  Para que un equipo esté cohesionado y se proponga grandes metas, requiere tener una visión compartida, y que esa visión responda a una misión conjunta que trascienda y ayude a cumplir el propósito personal de cada colaborador.

En este tipo de equipos, llamados equipos de alto rendimiento, los valores más importantes son la confianza entre todos y la auto creencia, para enfrentarse a los obstáculos,    peligros y riesgos colectivos e individuales, sin marcha atrás. Funciona como un sistema perfectamente integrado donde las carencias de cualquier persona son diluidas por el   talento de alguien más y cuando algo falla, entre todos se reparten la responsabilidad de encontrar la solución en conjunto. De esta forma, el éxito particular es consecuencia del éxito del equipo como grupo y la suma de los logros individuales, con ello se elimina la competencia, y se vive la cooperación.

El trabajo en equipo divide el esfuerzo y multiplica los resultados



viernes, 9 de marzo de 2012






Un Minuto de Aprendizaje
Recomendaciones para vivir sana y felizmente



Actívate. practica ejercicios sencillos como: caminar, estirarte, nadar o correr, esto te llena de vitalidad, mejora tus niveles energéticos , tu salud y te mantiene de buen humor.


Desayuna bien. el desayuno es el alimento mas importante del día, desayunar te da energía y te ayuda a concentrarte en el desempeño de tus actividades. 


Agradece y valora. escribe el nombre de cuatro personas, tres cosas y actividades que valores  de ellos y agradéceles que te hagan sentir feliz. Si cada día agregas una persona y lo que valoras de ella en tu lista de gratitud y valor, harás más armónicas tus relaciones.


Practica la relajación.  una técnica sencilla y efectiva para relajar tu cuerpo y mente es cerrar tus ojos, inhalar y exhalar  lenta y prolongadamente.  Con los ojos cerrados y con un ritmo de respiración constante, realiza una cuenta regresiva del cincuenta al uno y relaja tu cuerpo desde la cabeza a los pies. 


Siente, piensa y actúa asertivamente. enfócate en los medios que te permitan lograr lo que deseas, expresa tu voluntad y deja fluir tus emociones y pensamientos.

jueves, 8 de marzo de 2012




¿Qué hacer para formar los mejores equipos de trabajo?
(parte I)

Dentro de una empresa, todos los días trabajamos alineados a cumplir un propósito, cualquiera que sea nuestro rol.

Todos tenemos responsabilidades, obligaciones y la tarea de optimizar recursos humanos, económicos o materiales cada vez más escasos. Es entonces cuando empezamos a generar estrategias, siempre teniendo claro que los mejores resultados se obtienen por medio de equipos de trabajo. ¿Pero qué sucede cuando unimos a los mejores talentos para sacar adelante proyectos estratégicos?


¿Sabemos trabajar en equipo? ¿Nos cercioramos de que la gente realmente sabe hacerlo? Nos gusta creer que sí, no podemos confirmar los resultados.

Al poco tiempo de ser asignados los objetivos, vemos que se crea una dinámica de equipo. Pero está por si misma, no asegura nada: puede tanto dar excelentes resultados como llevar a la cancelación del proyecto.  Entonces para lograr la meta buscada, es necesario cumplir con los siguientes pasos:

1. Definir qué personas son las que mejor se complementan; no las que mejor se entienden a nivel personal, sino cuáles por sus habilidades y fortalezas sabrán generar sinergia.

2. Analizar cuál es el cargo que actualmente ocupan, con base en su experiencia, pero sobre todo en su mentalidad de afrontar nuevos retos. Así sabremos si están preparados.

3. ¿Qué papel juegan dentro de la empresa? ¿Se generará competencia o se generará equipo? para resolver esta interrogante debemos conocerlos como personas y no como colaboradores.

lunes, 13 de febrero de 2012




Conversaciones Difíciles

A nadie le gusta involucrarse en conversaciones “difíciles” donde hay en juego dinero, bienestar emocional o relaciones. El encararlas con decisión y habilidad nos da una gran ventaja competitiva.  En el mundo de los negocios los ejemplos más comunes son hacer una evaluación negativa, dar malas noticias, gestionar un equipo disfuncional, tomar decisiones en las que las partes interesadas tienen opiniones diferentes.

Cuando sucede esto todos adoptamos un rol y no toleramos ser cuestionados. Los sentimientos de las personas influyen de manera negativa en la posibilidad de alcanzar acuerdos exitosos ¿Cómo actuar en esos casos? la clave, reside en escuchar lo positivo del otro, evitar las imposiciones y, desde ese punto de partida, encontrar el modo de avanzar:

En las conversaciones difíciles ponemos en juego:
· primer componente: es la esencia de la conversación; es decir, de ¿qué estamos hablando?
· segundo componente: se relaciona con lo que cada persona está sintiendo
· y el tercero con la identidad.

¿Eso quiere decir las conversaciones difíciles ponen a prueba nuestra identidad? Todos nos reconocemos de alguna manera: “Soy un trabajador esforzado”, “soy un jefe solidario”, “soy un padre afectuoso”, las conversaciones más difíciles son las que ponen en riesgo la imagen que tenemos de nosotros.

¿Cómo deberían tratarse los sentimientos en las conversaciones difíciles? ¿Deberíamos reprimirlos o expresarlos? Depende del propósito que persigamos. Evitar y reprimir los sentimientos nos hace menos eficientes, es mucho mejor expresar lo que sentimos.

Para ciertas personas, el problema no es expresar sus sentimientos, sino ¿cómo reprimirlos? Cuando intentamos ocultar nuestros sentimientos, éstos se manifiestan en nuestro lenguaje corporal, tono de voz o expresión facial, lo cual complica el problema. La solución no está en esconder lo que sentimos, sino en hablar más explícitamente de nuestro estilo de personalidad.

Si te dicen “trabajar contigo es difícil”, habrá que conocer las expectativas de mis colegas, no sentirse agredido o frustrado, y aunque un colega así lo exprese, no tomárselo personal, sino buscar soluciones.

Guía para conversaciones difíciles:

Paso 1: Recorre las tres conversaciones:


Clarifica lo sucedido:

¿Cuáles podrían ser las intenciones de la otra persona? ¿Qué es lo que cada parte aportó al problema? ¿De donde viene su versión (información, experiencia, reglas)? Y la versión de la otra persona ¿Qué impacto tuvo está situación en mi?


Entiende y acepta tus emociones:

Atrévete a explorar y reconocer cada emoción que experimentes.
Consolida tu identidad:

¿Qué necesito aceptar para afirmar mi identidad? ¿Qué hay en juego sobre ti mismo?

Paso 2: Verifica tus propósitos y decide si plantearás o no el problema.

Propósitos: ¿Qué esperas lograr con la conversación? Si es necesario cambiar tu postura para respaldar el aprendizaje, las acciones compartidas y la resolución de problemas.

Comparte tus propósitos, invita a la persona a resolver la situación en conjunto y llegar a acuerdos mutuos.

Paso 3: Explora tu versión y la de otra persona.

Escucha la versión de la otra persona sobre lo que sucedió.
Formula preguntas, que hay detrás de las discusiones y acusaciones.
Comparte tu experiencia, reformula las frases para ver si te expresaste con claridad y reformula para mantener el rumbo.

 Resolución del problema: Busca estándares de lo que debería de suceder, ten en cuenta la norma del cuidado mutuo, las relaciones que van siempre en una misma dirección rara vez duran.

Establece reglas en conjunto para mantener el diálogo abierto mientras se avanza.

Identifica lo que ha aportado cada uno,  busca la manera de resolver el problema y reúne las lecciones aprendidas.

 En una conversación difícil no se trata de ganar, persuadir o dominar, sino de entender “como podemos, en conjunto, manejar mejor esa diferencia.”

No hace falta un mediador para resolver un conflicto, cualquiera puede asumir el rol, al pensar solo en la manera de avanzar.